lunes, 5 de noviembre de 2012

Y simplemente no entendía porque él dejaba que las cosas siguieran su marcha, dejaba que todo siga si se suponía que él estaba en contra. Y sobretodo, siendo muy consiente, de que con solo quererlo, con un simple chasquido de dedos podía mandar todo al diablo, podía destruir el mundo que se había creado tras su fallo, tras desilusionarla y lastimarla, tras engañarla. Sin embargo, a pesar de todo ella seguía queriéndole, y él era muy consiente de aquello, razón por la que mas aún no entendía porque no se dignaba a intervenir, ¿Por qué a pesar de todo él no lo hacía?

Incontables son las veces que buscó en sus ojos un mínimo rastro de arrepentimiento, un minúsculo indicio de que él la quería, pero nunca obtuvo respuesta alguna,  y ella le miraba, una y otra vez, y no entendía como es que las cosas habían resultado de esa forma; Ella era muy consiente de que no debía importarle el asunto, pero sin embargo lo hacía, era algo muy relevante para ella. Su corazón quería a ambos, a pesar de que lo negara y se obligara a quererle más al otro y a olvidar al que representaba su pasado. Su corazón seguía siendo de él en cierto punto, aunque ella no lograba entender porque seguía queriéndole después de lo que había hecho, luego de tres años juntos algo así era totalmente imperdonable, pero no podía, a pesar de que ya hubiesen pasado seis meses, de que él se haya quedado con esa mujer, la mujer que destruyó su mundo perfecto, esa mujer que acabó con su felicidad; en un principio no podía salir de la bronca, pero le duró poco, en silencio, hasta el momento y a pesar de haber encontrado a alguien que se proponía a curarla, a pesar de todo ella no podía dejar de pensar en ese hombre, y lo que menos podía todavía era dejar de auto boicotearse una y otra vez y de echarse la culpa por lo que había sucedido, “Algo debo haber hecho mal” pensaba ella, y seguía como una triste idiota, con las esperanzas de que él algún día regresara a buscarla diciendo amarla como el primer día y le pidiera perdón por lo sucedido, pero en el fondo ella sabía que eso nunca pasaría, él no iba a volver, y ella se tenía que conformar con él, el nuevo hombre quién estaba dispuesto a arreglarla.

Pero ese nuevo hombre no era ningún imbécil, él se daba cuenta de todo, de lo desesperada que estaba ella, de lo triste y deshecha que se encontraba y de cómo ella se echaba la culpa , eso era lo que más le molestaba, sí, obviamente que todo esto a él le dolía , pero él no hacía nada más que esperar, él la amaba.

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